Algunas personas miran al mundo y dicen: ¿Por qué? Otras, miramos al mundo y decimos: ¿Por qué no?

viernes, 5 de enero de 2018

Queridos Reyes Magos. Queridas Reinas Magas:


Aquí estoy, un año más, y ya van veinticinco.

De sobra sabéis que, si tengo que hacer una valoración global, este año ha sido especial y muy diferente. Ha sido un año difícil, complicado y lleno de cambios en mi vida. Quizá haya sido el más duro en cuanto a cambios y cuestionamientos personales se refiere. Incluso podría decir eso de que sin haber salido de una, ya se me juntaba otra. Pero aquí estoy, fuerte y reconfortada, porque no hay mal que por bien no venga y, al fin y al cabo, todo pasa por algo. Y es que sabéis que he tenido que vivir cosas muy duras, que me han servido para seguir sabiendo qué es lo realmente importante, para valorar esas pequeñas cosas que dan sentido a todo, para conocerme un poco más a mí misma, para saber quiénes son las personas que están a mi lado cuando más falta me hacen y quiénes me han querido cuando menos lo merecía, siendo cuando más lo necesitaba. He vivido cosas de las que he aprendido y me han hecho crecer y ser mejor persona, he tenido cicatrices que me han hecho más fuerte y miedos que fui capaz de superar. Aunque, al final, me quedo con la alegría de saber que he dado lo mejor de mí, que he hecho todo lo posible para ser mejor que el día anterior, para ser más grande cada día. Me quedo con cada abrazo que me recompuso, con cada mirada que me hizo soñar y con cada beso que hizo que tocara el cielo sin tocarlo. Con todo ese cariño que supieron darme sin ni siquiera pedirlo, con cada detalle bonito y cada sorpresa.

Y es que, como dijo John Lennon, la vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes. ¡Y qué cierto es!

El año empezó entre risa y risa, como siempre, pero con una mezcla de sentimientos encontrados. Lo volvía a empezar, de nuevo, al lado de las mismas personas como los últimos años, sin saber que quizá sería la última vez. Durante este año terminé un empleo duro y bonito, pero quizá, teniendo en cuenta tanta mezcla de emociones, ahora puedo asegurar que pagué mis frustraciones con quienes menos lo merecían. Aunque, con el tiempo, sé quiénes se mantienen a mi lado después de la tormenta. Empecé un nuevo trabajo, bonito y reconfortante, donde se junta una mezcla de emociones y sentimientos de personas que han convivido de frente con la muerte, o al menos con el miedo a ella. He seguido pateando los pasillos del hospital, por diferentes motivos y al lado de diferentes rostros, pero siempre intentando dar esperanza. Ha habido pérdidas, pero también nuevas sonrisas, vida que tiene mucho camino por recorrer, pero a quien su papá y su mamá no han dudado en mostrar la esencia de las pequeñas cosas y la importancia y el sentimiento por la familia y el pueblo. Este año me he reencontrado, de manera más directa y sincera, con personas de esas de toda la vida, porque desde pequeña me enseñaron a estar indudablemente en lo malo y había personas que, como mínimo, merecían ese acompañamiento. Tuve un cumpleaños familiar y especial, de esos que a mí me gustan. Y ha seguido habiendo celebraciones y motivos para juntarnos, como a mí me llena. También motivos y espacio para abrazarnos, que a veces falta hacen. De repente, un día, de manera inesperada, me propusieron un proyecto ambicioso, alguien quería que escribiese su historia, alguien quería abrirse de tal manera a mí, que me iba a regalar toda su esencia, que iba a compartir conmigo aquellas vivencias que le han hecho ser quien ahora es, pero por sentirme pequeña e incapaz, decidí que quizá no era el momento. Organicé, de nuevo, las fiestas de uno de mis pueblos, con tantas ganas e ilusión como siempre, siendo unos momentos diferentes y necesarios en el proceso que estaba pasando. He tenido personas maravillosas que han aguantado cada tormenta a mi lado, y me aguantaron a mí, incluso cuando ni yo lo hacía, que eso sí que tiene mérito. Gente que ha aparecido sin esperarlo y han alegrado los días. Personas que saben estar pero, sobre todo, ser, incluso a kilómetros. Poco más tarde de mediados de año, alguien muy importante durante muchos años en mi vida decidió dejar de remar junto a mí, o al menos en apariencia, y la barca remó medio hundida durante un tiempo, con un montón de chaparrones que me ha tocado aguantar y soportar, pero con ayuda de quienes me han sabido demostrar todo lo que valen y con fuerza y ganas, descubrí que si por el agua no podía seguir mi camino, quizá sacar las alas que algún día se cortaron, podían hacer que esa mariposa volase de nuevo, con más fuerzas y ganas que nunca, siendo más ella que nunca. Y quizá la herida no se ha cerrado del todo, quizá siga habiendo nuevos capítulos, pero lo principal siempre es la actitud y el aprendizaje del proceso. Me decepcioné, me ilusioné, me volví a decepcionar y ahora por mi cuerpo recorren multitud de sentimientos, bonitos, buenos y puros. Sentí calma después de tanta tormenta, porque es que todxs necesitamos ese momento de oscuridad para ver qué es lo que realmente brilla en nuestras vidas. Y, como alguien muy importante me dijo, todo ello formaba parte de la crisis de los veinticinco, crisis que siempre se debía afrontar con pasos al frente. Desconocí a gente que creía conocer y escuché a quien no debía porque sus palabras dolían y las intenciones no eran buenas. Entendí que debía sonreír por lo que había vivido y no estar triste por aquellos planes que no se cumplirían, al fin y al cabo, debía quedarme con todo lo que compartí. Y hoy, cuando tanta gente os escribe a vosotrxs, cuando tanta gente os pide deseos, yo he decidido devolver esas cartas, a quienes se lo merecen por lo que han significado en los momentos más duros de este maldito 2017, porque no se merecen menos, y es que, cuando unx es todoterreno, lo que lx sobran son caminos. Pero bueno, tampoco os voy a contar nada que no sepáis porque sé que me observáis todos y cada uno de los días del año. Sí, sé que aquel día también lo hacíais, ese otro sufristeis por mi dolor, aquel otro visteis la ilusión en mi cara y ese otro me estabais apoyando.

Por todo ello quiero pedir que el dos mil dieciocho siga conociendo más a esa gente que acaba de llegar, a los que llevan ya tiempo y a los que faltan por cruzarse en el camino, pero sobre todo tenga tantos días inolvidables como días tiene el año y que todos esos planes se acaben cumpliendo y ya sé que yo tengo que poner de mi parte para que así sea, así que lo haré. Aunque sobre todo pido no más pérdidas de personas queridas, no más malas noticias de esas que tanto duelen y descolocan, no más sitios vacíos en las mesas familiares, más momentos, sonrisas, abrazos de los que sanan y mejor rollo. Pido besos en la frente, pequeñas sonrisas y grandes alegrías. Instantes, nuevos encuentros y reencuentros con aquellas personas que hace tiempo que dijimos de este año no pasa sin que nos veamos, y pasa, vaya si pasa, no solo ese año sino otros muchos más. También pido viajes y si pueden ser improvisados, perderme para seguir encontrándome. Pido fuerza y ganas para seguir organizando las fiestas del pueblo un año más, porque al final todo esfuerzo tiene su recompensa. Pido que pueda ser el año en el que empiece a andar la asociación. Pido poder seguir participando en el Belén Viviente del pueblo, y en todas aquellas actividades que hagan que los pueblos permanezcan vivos, esas tradiciones que ya llevo impregnadas en mí. Pido seguir creyendo en las personas, porque aunque haya sido un año de despedidas de todo tipo, solo me puedo sentir orgullosa por seguir creyendo en ellas. Y por supuesto, pido seguir con el conocimiento personal, porque no hay nada mejor que conocernos a nosotrxs mismxs. Y... ¡qué se acabe ya la maldita crisis de los veinticincos!, o lo que quiere que sea.

Pero sobre todo me gustaría que este año, otro más, me trajerais lo siguiente:

Una vez más me pido la MAGIA que había en casa cuando era pequeña y era inmensamente feliz pensando que hoy vendríais a visitarme.. porque todxs tenemos esa ilusión que nos conmueve pero yo quiero la de cuando éramos pequeñxs, ¡ya me entendéis! 😏 solo espero tener esa cara de alegría cuando vea todas las cosas que tengo debajo del árbol y, sin duda, cuando siga valorando a todas esas personas que me acompañan desempaquetando. Y es que a mis veintitantos me doy cuenta que lo importante es la magia que envuelve esto, que ser ingenuo no es sinónimo de ser inocente, pese a lo que diga el diccionario, y que utópico sí que es sinónimo de maravilloso. Que la vida por sí misma frena los sueños, pero no puede frenar a lxs soñadorxs.

Pido regalos e ilusión para todxs lxs niñxs del mundo y que ningunx se sienta triste ni decepcionadx con vosotrxs. Y para lxs no tan niñxs también. También pido sonrisas e ilusión en todas las caras del mundo, pero sobre todo en esas que yo tanto conozco y tanto se lo merecen, principalmente en las que este año por diferentes motivos han perdido la sonrisa. Pido alegría y buenas intenciones, que merman cada día. Pido estabilidad laboral, que se acabe la crisis y las injusticias sociales. Pido justicia en su amplio sentido. Pido tiempo, de ese que una temporada del último trimestre de este año he decidido dedicarme y permitirme, para estar a su lado, al lado de mi gente y para recuperar el tiempo 'perdido', para recomponerme. También para ir al pueblo y estar con lxs de siempre, con lxs que me han visto crecer y no dudan en apoyar en los peores momentos. Y con la gente del barrio, esa del día a día. Pido tiempo para pasarlo con mi familia, pero sobre todo para compartirlo con mis abuelas, que todavía tienen muchísimo que enseñarme. Pido que esxs niñxs que hoy gritan el nombre de Baltasar con el tiempo no tengan prejuicios ni se vuelvan racistas. Pido seguir queriendo, porque aunque te quieran, la mejor sensación es cuando tú quieres. También pido querernos más, individualmente y entre nosotrxs. Pido amor del bueno y del sano. También pido quererme, y no solo mucho, sino bien. Pido agradecer más y quejarnos menos. Pido seguir cumpliendo sueños de esos que tengo, seguir ilusionada con mi trayectoria profesional. Pido que nadie la haga daño a nadie, de ningún tipo, y que sigamos unidxs, porque juntxs somos más, y mejor. Pido seguir sorprendiéndome cada veintisiete de mayo, que ya sabéis que siempre lo consiguen. Y también pido seguir sorprendiendo yo esos veintisiete de mayo de otras personas, y los ‘san queremos’ cuando se lo merecen. Y sobre todo pido seguir aprendiendo, pero principalmente de mis errores, algo necesario en las personas. Aunque, por favor, pido de momento no tener más golpes duros, me gustaría recomponerme de todos los anteriores, dejadme así y de aquí para arriba, no me lo pongáis más difícil.

Creo que no se me olvida nada, y sé que pido demasiado, pero creo que es necesario y sé que sois magxs y hacéis que todas las ilusiones se cumplan, espero que las mías también.

Tened una gran noche, que cada unx la tendremos a nuestra manera.

P. D. Sabéis que sigo siendo aquella niña que con tanta ilusión os escribía junto a sus hermanas y espero que hagáis que nunca deje de serlo. No dejéis de sorprenderme nunca. Que, por cierto, hace no mucho encontramos aquellas cartas que os escribíamos y, ¡vaya ilusión nos hizo!

¡Hasta el año que viene! 😊

San. 🐾✏✉💌


jueves, 21 de diciembre de 2017

Vive, joder, ¡vive!



"Pues no... No te voy a desear feliz Navidad ni feliz año...

Yo te deseo coraje para decir basta, te deseo que olvides a quien se olvidó de ti, te deseo que puedas cerrar puertas y abrir ventanas, te deseo que no te conformes, que no te quedes con la culpa, te deseo que te atrevas, te deseo que te quieras, te deseo ojeras y risas, te deseo locura y magia, también te deseo errores para aprender, te deseo viento, para dejarte llevar, te deseo chispas en la mirada, colores para los días grises, paraguas para las malas tormentas y lluvia para calarte, te deseo "te echo de menos", te deseo abrazos de los que duran toda la vida cuando cierras los ojos, te deseo viajes y nuevos recuerdos, te deseo huracanes de emociones, que te hagan sentir, te deseo que te quieran sin que te necesiten, te deseo una nueva canción favorita y nueva fecha que te haga sonreír, te deseo besos bonitos, brindis con los labios y te deseo ganas... Las de seguir." Pídeme lo que quieras.

Así que... sal ahí fuera y disfruta. 🐾🍃

sábado, 14 de febrero de 2015

Recuerda, que eres preciosa.

Estás preciosa, sí, estás preciosa cuando te enfadas. Cuando lloras sin motivo alguno, cuando sonríes. Mientras te apartas ese mechón de pelo que te molesta en los labios. Mientras miras al vacío hundida en aquella canción que te recuerda a él.

Cuando sientas que no puedes vencer sola cualquier día de la semana, cuando estés triste, cabizbaja, recuerda, que eres PRECIOSA.

Recuérdalo, cuando veas que él pase de ti, cuando no haya nadie que el lunes por la mañana te desee una feliz semana, cuando no recibas ni un maldito mensaje durante días.

POR FAVOR, RECUÉRDALO, ERES PRECIOSA.

No dejes que la sociedad te etiquete con adjetivos que más les gustaría a ellos tener.

No dejes que nadie te diga jamás que no estás preciosa. LUCHA, HAZLO POR TI, PORQUE ESTÁS PRECIOSA.

Cuando todo venga de repente como si fuera un puto tsunami que arrasa contigo, y te hunde y te ahoga y te quita lo que más quieres y no deja que respires ni un puto momento.

RECUÉRDALO, ESTÁS PRECIOSA.

Diles a todos aquellos que se han reído alguna vez de ti, a los que se han burlado, a los que han presumido de tener esto o aquello, e hicieron que tú te fueras siempre cabizbaja pensando en todas esas palabras, diles ahora que estás preciosa y no les expliques el por qué.

Cuando lo veas besar a otra, pasear con otra, o mirar a otra como te miraba a ti, sonriéle, porque tiene una ex PRECIOSA.

Cuando nadie apueste por ti, coge todas tus fichas y hazlo tú.

Cuando ya no te quede nadie en quién creer, cree en ti.

Cuando ya no tengas nada que querer, quiérete a ti.

Cuando ya no tengas por quién sonreír, sonríe por ti.

Y cuando ya nadie te lo diga recuerda, que yo lo hice una vez, que te lo dije, que estás preciosa.

Y sí, esto es para ti.



jueves, 25 de diciembre de 2014

La otra cara de la Navidad.

Son buenas fechas para recordar aquel vídeo que hicimos hace un par de años titulado 'La otra cara de la Navidad'.

Dijo Charles Dickens que el recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad. Según Norman Vincent, la Navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es más suave y más hermoso. Pero, no existe la Navidad ideal, la Navidad es como queramos que sea.

Pero todo tiene su otra cara. Según Calvin Coolidge, la Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Navidad, navidad, ¿dulce navidad?

Nuestra Navidad es (era) feliz, pero no la de todos y todas.


Aquí podéis encontrar el vídeo subtitulado, por si alguna cosilla no se entiende bien. ;)

P.D. ¡FELIZ NAVIDAD!

viernes, 21 de marzo de 2014

Te hablo de creer y crear.

"Reflexionar sobre nuestra labor en Meco, es reflexionar sobre nosotros, sobre un atardecer rojizo en la autovía volviendo de visitar la prisión, sobre un centro lejano al final de un camino en un paisaje desolado, sobre el olor a comida y el sonido de enormes puertas que se abren y se cierran al pasar, economato, permisos, módulos… tantas y tantas cosas que ya son frecuentes en nuestros oídos y que sin ellas nuestra vida perdería quizás, algo de sentido. Pero sobretodo es reflexionar de personas, de vidas y de historias de vidas encerradas en muros de hormigón. Con nuestra labor no pretendemos tener una fórmula mágica para curar a esas personas, pues no están enfermas, simplemente buscamos la creación de un espacio libre dentro de un medio carente de libertad. Os hablo de relaciones y de nutrirnos de todo aquello positivo que cualquier persona tiene en su interior. Un espacio que surge en un aula tan pequeña y desaliñada pero que a su vez permite esa interacción. Donde yo, un simple estudiante de familia humilde puede aprender a valorar los pequeños detalles de la vida, a disfrutar de una simple hamburguesa que ellos no pueden probar. Y donde aquel chico que no ha tenido una vida precisamente fácil, pueda aprender de mí a ir despacio, a creer en él y a crear su suerte y sobretodo aprender a que nadie le diga que no vale, que es basura. Simplemente que esto pueda suceder en un medio carente de sentido y que esa persona baje a las siete a cenar con una sonrisa de oreja a oreja, es maravilloso. Intentar crear esa ruptura de rutina del día a día en dos horas, que esas voces no sigan colgadas de una nube, que sean escuchadas, que se liberen en el espacio que entre todos creamos. De algo de esto es de lo que va nuestra labor en prisión, de dedicar tiempo y de creer en tantos y tantos chicos con hambre de comerse el mundo encerrados en muros de culpas, lamentos, inferioridades e historias que no pudieron o no supieron conducir en un momento dado de sus vidas."

Pedro Coba Yerpes (Asociación Proyecto Hogar)




Y yo, lo leo y reflexiono. Reflexiono sobre mi labor, sobre mi reflexión de nosotros, de mi vida de no hace tanto, que sin todo ello, mi vida actual perdería quizá algo de sentido. Ese olor tan peculiar, ese sonido, ese frío que recorría el cuerpo, esas cuatro paredes.

También reflexiono de personas, de los que se fueron y se quedaron, de los que han marcado algo en mí. Reflexiono sobre la soledad, sobre el desconocimiento social y todos los estereotipos que ello conlleva, de responsabilizar a la víctima. Reflexiono de sus vidas, las de dentro y las de fuera, también de las que hicieron que estuviesen ahí. Reflexiono de lo bueno que tienen todas las personas y de lo bueno que tienen por conseguir.

Reflexiono sobre la necesidad de apoyo y de educación, pero de educación social.

Porque todo lo que vi y viví hizo que reflexionase sobre mi futuro, sobre lo que se debía cambiar y sobre aquello que estaba y está en mis manosy es que ENCERRANDO NO SE EDUCA. Hizo que valorase esas pequeñas cosas que nos da la vida y sobre todo hizo que valorase a esos invisibles que la sociedad excluye. Os hablo de creer y crear, como forma de vida.

Y es que todos/as deberíamos reflexionar sobre lo bueno que tienen asociaciones como Proyecto Hogar.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Pasatiempo

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta,
un charco era un océano,
la muerte lisa y llana
no existía.

Cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta,
un estanque era océano,
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta,
un lago era un océano,
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad,
el océano es por fin el océano,
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Mario Benedetti.

domingo, 21 de julio de 2013

Otro punto de vista de las cárceles.

AMADEU CASELLAS es un ex preso FIES (Fichero Interno de Especial Seguimiento) que cuenta en forma de protesta los abusos de las instituciones penitenciarias españolas. ha pasado mas de 20 años en prisión y lleva consigo mas de 50 huelgas de hambre. No obstante mejor escuchar su testimonio. Es una entrevista realizada por "diariodevurgos" y "burgosdijital" tras haber dado una charla en el Espacio Tangente.

martes, 25 de junio de 2013

Otra oportunidad. La otra escuela.

"Noto el cambio, quiero una oportunidad que me lleve a hacer algo ahora que todo está mal. Mantenerme realizado, buscar la felicidad, no tirar lo levantado, luchar por la realidad"

"Darnos otra oportunidad porque nos habéis juzgado"



- ¿Te sientes bien con esto?
- Nosotros lo sufrimos.
- Luego nos metéis presos.
- A ver si nos pudrimos.

¡SALTA A LA VISTA QUE LOS CHICOS DE BARRIO SE CONVIERTEN EN ARTISTAS!
"No todo es malo, también tenemos listas de sueños por cumplir, mil objetivos que vivir, mil sentimientos que sentir, mil motivos para existir"

- ¿Por qué no abrís los ojos para entendernos?, ¿para visualizar lo que hay en nuestro adentro?
-Ayudadnos, estamos aquí. Escuchadnos, nos habéis hecho ser así.

¡GRANDES!

martes, 18 de junio de 2013

Si no te hubieras ido sería taaan feliz...

¡Hola abuelo!
Es todo tan raro... pero dicen que nadie muere siempre que su recuerdo permanezca. Y nosotros, todos tus nietos, nos vamos a quedar con la infinidad de recuerdos a tu lado.

Tu sonrisa cada vez que nos veías aparecer. Tu sitio en la mesa de las comidas familiares. El regalo que año tras años nos hacías por nuestros cumpleaños y que tanto he echado de menos al cumplir mis veintiuno hace poco menos de un mes. Tus historias con las ovejas y lo que te gustaba que te acompañásemos con ellas. Los veranos de dar vuelta a la hierva y hacer fardos cuando éramos pequeños. El carbón que tú te comías cuando nos lo regalaban los Reyes Magos. Las interminables partidas de cartas, en las que aprendíamos cómo hacer trampas sin que se diesen cuenta otros. Tus historias de cuando eras niño. Las reuniones familiares que aunque sé que no te gustaría que así fuese, son diferentes desde que te fuiste. La sorpresa que os dimos a la abuela y a ti en la última reunión de primos, que no esperabais vernos a todos juntos. Y sobre todo, esas semanas de verano que tanto te gustaba que estuviésemos allí en el pueblo contigo y nos consentías de todo, porque ahí es cuando comprobábamos el gran abuelo que teníamos, ya que en las comidas familiares apenas podíamos hablar en condiciones.

Lo poco que te gustaban los macarrones y con las ganas que te los comías por vernos sonreír. Tu afición por los plátanos. Tu caja organizativa de medicamentos que no dejabas que nadie tocásemos para que no te descolocásemos nada. Tu afición a los números y el estar con la calculadora, que alguno hemos heredado. La ilusión que te hizo el regalo que todos tus nietos os hicimos a la abuela y a ti en las bodas de oro. Todo lo que te ha gustado siempre juntar a toda tu familia y... ¡míranos! el domingo volveremos a estar otra vez juntos, una vez más gracias a ti.
Que siempre nos vamos a quedar con tu vitalidad, con tu mal genio, con tu sonrisa, con tu gran amor hacia la abuela, con tus largas conversaciones con cualquiera que te encontrases, con tu acogimiento a nuestros novios, novias, amigos y amigas, con tu sensibilidad con los niños y sobre todo y por encima de todo, con tu gran corazón.
Y sabes que siempre me arrepentiré de no haber ido a despedirme como a ti te hubiese gustado, pero de verdad estaba convencida de que no te irías tan pronto, de que tu buen corazón seguiría latiendo, pero nos jugó una mala pasada abuelo, aunque creo que no puede haber mejor despedida que el recuerdo de aquella conversación de hace dos veranos que me hizo darme más cuenta aún del gran abuelo que siempre has sido.

Te vuelvo a repetir que esto no es un adiós, que es un hasta siempre abuelo.
Espéranos como siempre has hecho y sé la estrella que más brille. Eso sí, desde allí cuida muchísimo de la abuela y dala mucha fuerza, que aunque hacemos todo lo que podemos, la hace mucha falta.
Da un beso y un abrazo enorme a todos los que estan por allí, que desgraciadamente ya sois muchos, y diles que no nos olvidamos de ninguno, que habéis dejado todos un hueco cada vez más grande, pero que entre todos lo conseguimos llevar como podemos.
No dejo de reflexionar en qué cierto es eso de que siempre se van los mejores, y hace menos de seis meses se fue uno de los grandes. Uno, al que a día de hoy, sigo esperando ver con su boina, su buzo azul, su chaquetón marrón, el cachavo y su sonrisa cuando voy al pueblo.

Te queremos, tus nietos y toda tu familia te queremos.

Por cierto, aunque este año no pueda pasarlo contigo y siempre me quede ese último recuerdo del año pasado, ¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES ABUELO!


Sandra.

domingo, 19 de mayo de 2013

18 de octubre de 2012

Castilla-León – Valladolid – C.P. Villanubla


L.L.J., que se encontraba presa en la cárcel de Villanubla, en Valladolid, tras haber entrado voluntariamente , el 17 de octubre, para cumplir una pena de 68 días al no poder prestar trabajos en beneficio de la comunidad, pues tiene diagnosticada una “cefalea con migrañas nerviosa” que le impide trabajar denunció haber sido agredida por funcionarios de la cárcel.

Según su denuncia, al día siguiente de ingresar en la prisión, antes de la cena, acudió a la enfermería pues tenía dolor en el pecho. En la enfermería la recetaros ibuprofeno, pero al ser alérgica a los aines, no podía tomarlo y así lo comunicó a la sanitaria. Esta le manifestó que si no lo tomaba iba a llamar al jefe de servicios y así lo hizo.

El jefe de servicios la sacó de la enfermería, acompañado de una funcionaria y un funcionario, y la trasladaron a una celda de castigo. Durante el trayecto, el jefe de servicio la cogió del pelo y daba tirones, golpeándole la cabeza contra la pared.

Una vez en la celda de castigo, fue nuevamente agredida e insultada por el jefe de servicios.


Cuando finalizó esta agresión, la funcionaria que los acompañaba se limitó a decir “pero si sólo han sido dos caricias” y, a continuación, la obligo a desnudarse sin tener autorización ni motivación para ello.

Las agresiones y vejaciones finalizaron cuando el otro funcionario varón pidió al jefe de servicios que cesaran en su actitud.